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martes, 14 de enero de 2014

Qal'at Rabah, Calatrava la Vieja, قلعة رباح



Situada en la península fluvial que surge junto la confluencia del río Guadiana y el arroyo de Valdecañas, domina parte del camino de Córdoba a Toledo (en las proximidades de la localidad de Carrión de Calatrava, provincia de Ciudad Real). Nace como punto caravanero y de control militar y gracias a su situación estratégica, se convirtió en una de las medinas más importantes de al Andalus. El cauce del río es la columna vertebral del sistema defensivo de la ciudad, ya que en aquel momento era mucho más caudaloso y rodeaba el flanco norte de las 5 hectáreas de superficie del cerro amesetado en donde se construye. El resto del perímetro se defendía a base de murallas.



La primera mención que se hace de Qal'at Rabah en las fuentes escritas es del año 785, pero es el emir Muhammad I quien transforma el primitivo qalat, mediante su reconstrucción, fortificación y repoblación, en la capital de un amplio territorio que apoya al poder cordobés frente a la irredente Tulaytula. Desde su construcción, el conjunto pasa por distintas manos: conquistada por Alfonso VII en 1147, recupera su naturaleza andalusí en 1195, tras la batalla de Alarcos, permaneciendo así hasta el 30 de junio de 1212. 

Desde 1984 se vienen realizando excavaciones, trabajos de consolidación de sus distintas estructuras de modo que se han podido localizar:


  • un circuito amurallado con 44 torres de las que 2 son albarranas y tres torres pentagonales en proa,
  • un foso húmedo artificial (de unos 10 metros de profundidad), que en caso de necesidad convertía a la ciudad en una isla. Está excavado en la roca del cerro y tiene algo más de 750 m. de longitud. Se llenaba con el agua del Guadiana mediante gravedad, volviendo a verter sobre el río al final del recorrido.
  • un sistema hidraúlico con un castellum aquae y varias corachas para asegurar el suministro de agua en caso de asedio,
  • puertas de acceso en recodo y, en el frente sur de la muralla de la medina, nuevas líneas de flanqueo y varias líneas de antemuros,
  • la medina propiamente dicha,
  • el alcázar con elementos defensivos propios, varias estructuras internas de uso común como baños, hornos y un aljibe (posteriormente reconvertido en mazmorra). Igualmente se han podido identificar distintas fases de construcción y ampliación de las edificaciones,
  • arrabales con producción artesanal,
  • una almacabra almohade,
  • una mezquita.
Qal'at Rabah es un modelo característico de madinat andalusí de fundación omeya y aparece abundantemente citada en las fuentes textuales andalusíes. De todos los elementos citados se pueden encontrar hasta restos de habitaciones y calles pavimentadas.



Sobre el nombre
  1. qalat en árabe significa fortaleza, castillo, de modo que sugiere la primitiva función militar y defensiva de este espacio.
  2. rabah es una forma antroponímica (o sea, el nombre de una persona, en este caso masculina) probablemente del primer poblador o gobernador. Según algunos autores podría ser Ali ibn Rabah al Lahmi, al dahil (el emigrante). En cualquier caso, rabah literalmente significa ganancia y es un nombre muy repetido en la onomástica árabe antigua.
Actualmente Qal'at Rabah forma parte del conjunto arqueológico de Alarcos-Calatrava la Vieja, en el que se trabaja desde el punto de vista científico y social, dando empleo y formación en el Campo de Calatrava mediante escuelas taller. 



PARA SABER MÁS:

J. Francisco Blanco; M. Ángel Hervás & Manuel Retuerce (2012): Una primera aproximación arqueológica al oppidum oretano de Calatrava la Vieja (Carrión de Calatrava, Ciudad Real). Estudios de lenguas y epigrafía antiguas, ELEA, 12. p. 85-150.

Millán Martinez, J.M. (2007): Arqueología de Castilla-La Mancha. Actas de las I Jornadas, Cuenca, 13-17 de diciembre de 2005. Universidad de Castilla La Mancha, 2007.

Juan Antonio Chavarría Vargas (2001): Antropónimos árabes en la toponimia de Castilla La Mancha. Tulaytula, Revista de la Asociación de Amigos del Toledo Islámico, nº. 7, págs. 51-74.

http://www.ciudad-real.es/historia/calatravavieja.php (buenos dibujos sobre la reconstrucción de la fortaleza)



VISITAS:

El yacimiento cuenta con una buena estructura de visita por carretera. Se llega por la N-430 a una carretera secundaria, tras pasar el cruce de Fernáncaballero.

Horario: desde octubre a marzo abierto viernes, sábados y domingos de 10.30 a 14:00 horas y de 15:30 a 17:30 horas. En verano, imprescindible gorras y agua.
Entrada general: 4€, reducida 2€ niños entre 5 y 14 años.
Visitas guiadas solicitar cita previa a Ana Vanesa en el 649 728 752, mínimo 10 personas.

viernes, 24 de mayo de 2013

madinat Xaltis, Saltés, Huelva, مدينة

Dentro del término municipal de Huelva, en el Paraje Natural de Marismas del Odiel, se encuentra el yacimiento de Saltés. Aunque posee niveles más antiguos (protohistóricos, en concreto), lo que está mejor conservado es la medina árabe, con una zona de viviendas, un recinto fortificado y un puerto con atarazanas. Saltés es un yacimiento que, por sus condiciones excepcionales y por su interés histórico, aún puede aportar informaciones muy relevantes, en especial teniendo en cuenta que hasta ahora sólo se ha excavado una mínima parte del mismo (3.500 m2 de un total de 7 ha.), sobre todo al tratarse de un hábitat que no ha sufrido modificaciones posteriores a su abandono.

La ciudad se sitúa cronológicamente hacia los siglos X y XIII, sobre todo cuando fue sede del Reino de Taifas de los Baikríes, primero, y Reino de Taifas del señor de Umba y Xaltis -Huelva y Saltés- (después) bajo el reinado de Abd al-Aziz al-Bakrí. A partir de 1052 se produce su lento abandono cuando los dominios de al-Bakrí son conquistados por al-Mutadid y es confinado en la isla. Xaltis,  que también se llama así, llegó a alcanzar una población de 10.000 habitantes, que es mucha gente para esa cronología


Localización en la ría de Huelva el yacimiento de Saltés

El yacimiento está situado frente a Punta Umbría, en la orilla este de la ría de Huelva. La Isla de Saltés forma parte de las marismas del río Odiel y se compone de tres entidades de tierra y arenas consolidadas: El Almendral, El Acebuchal y La Cascajera. Saltés siempre se comunicó fácilmente, según los textos árabes medievales, con el área de Punta Umbría; dicen al-Himyari y al-Idrisi que, al oeste, la isla casi tocaba al continente, puesto que la ría mide solamente un medio tiro de piedra; por esta ría, se transporta todo lo necesario para los habitantes.

Existen referencias de mediados del siglo IX sobre Saltés, que narran las incursiones normandas que en este período afectaron a buena parte del Suroeste peninsular. El almeriense al-Udrí, lo mismo que al-Idrísi, señala que los normandos se apoderaron en varias ocasiones de Saltés, haciendo huir a sus habitantes para dejarla vacía. Por lo tanto, Saltés es una de las pocas localidades onubenses cuyo poblamiento está atestiguado a través de las fuentes literarias durante el emiral (VIII-IX), junto a Niebla y Gibraleón.

La época predominante del yacimiento es la almohade, si bien la existencia de la ciudad se remonta tiempo atrás, pues la actividad metalúrgica que estructura buena parte de la evolución del asentamiento islámico está ya documentada desde la segunda mitad del siglo X.


Restos de las edificaciones de la medina

El sector que corresponde a la ciudad medieval de Saltis es casi llano; el único relieve notable -se ve desde lejos- es la fortaleza en ruinas y que sobresale cinco metros respecto de la marisma. Esta alcazaba tiene una planta cuadrada de unos 70 x 40 m. con seis torres rectangulares, cuatro de ellas en los ángulos. Los muros tienen, en ciertos tramos, un espesor de 2,38 metros y están construidos en tapial. Al lado del castillo y mirando hacia Punta Umbría, quedan vestigios de unas piletas de salazón romanas, similares a las de Belo Claudia en Cádiz. De la misma época son unos sillares sueltos, hallados en la orilla de la ría, que según las investigaciones en la zona son posibles vestigios de un templo romano dedicado a Hércules, tal como informa Estrabón.

Saltis estaba protegida por las marismas y su tejido urbano fue bastante denso. Las excavaciones demuestran que las casas, muy numerosas, se apoyaban unas contra otras, organizándose en calles o callejones (este modelo es el típicamente árabe). A la medina se sumaban varios arrabales. Contaba con abundante agua potable: se han encontrado varios pozos construidos en ladrillo y brocales de cerámica en los patios, a veces con decoración rica de motivos florales. En las casas más cuidadas, también se nota la presencia de pavimentos, así como letrinas y desagües.

Otros, además, tenían jardincillos con andenes perimetrales, en algún caso regados mediante canales, o arcaduces, que llevaban agua desde el exterior de la casa. Uno de los jardines domésticos encontrados tenía 16 metros cuadrados.

Las fuentes árabes que describen la ciudad mencionan su abundancia en agua y una gran cantidad de jardines: El mar rodea la isla de Saltés por todas las partes; en una de ellas, sólo está separada del continente por un brazo de mar [de escasa] anchura (...); por allí pasan sus habitantes para buscar el agua necesaria (...) Hay pozos de agua dulce, de donde se puede sacar agua sin descender mucho, y también hermosos jardines. Esta isla posee las especies más bellas de pinos, grandes pastos siempre verdes y fuentes de agua dulce; los lacticinios y las leguminosas son excelentes (...). Al-Idrisi

El estudio arqueológico ha permitido conocer la compleja infraestructura hidráulica de la ciudad, dotada de una red de desagüe y otra de abastecimiento que seguían la red viaria. Los ciudadanos utilizaban el agua de sus pozos, como menciona al-Idrisi, para uso doméstico.


RECONSTRUCCIÓN DE UNA DE LAS MANZANAS EXCAVADAS CON LAS CALLES QUE LA DELIMITAN (ANDRÉ BAZZANA)




Las actividades industriales y comerciales de la ciudad se completaban con una agricultura rica, almunias, pastos y leguminosas en abundancia. Sin embargo, la metalurgia fue la actividad más importante de Saltés, siendo su situación geográfica lo que permitió su desarrollo. Además de constituir un puerto ideal, por estar en la confluencia de itinerarios fluviales y marítimos, la posición de Saltés hacía fácil el transporte del mineral y del combustible necesario para la fundición de los mismos. Las herrerías se localizaban en los lugares donde los vientos dominantes, de noroeste o de suroeste, protegían a la población del humo y de los sulfuros.

Futuras excavaciones (si es que alguna vez pueden llevarse a cabo) ayudarían a determinar las siguientes cuestiones
  • El paso de la antigüedad tardía a la época medieval (Saltés es uno de los pocos sitios donde puede haber existido una continuidad de poblamiento) y la definición del yacimiento antiguo (la factoría de salazón, el santuario o la población).
  • El estudio del urbanismo ortogonal de la ciudad, insólito en el mundo islámico, al que se debería sumar el de la ordenación del puerto, ya que este tipo de vestigios son prácticamente desconocidos en la Edad Media, excepto en el caso de Mahdia, en Túnez.
  • La definición de las características de un hábitat urbano no transformado en época cristiana y no posterior al siglo XIII.
  • El estudio de la metalurgia del hierro en época medieval. Saltés, situada en la desembocadura del Odiel y del río Tinto, pudo ser el último eslabón en la cadena de trabajo de este metal, siendo el primero la extracción del mineral en las minas de Rio Tinto.
Para saber más:

Alejandro García Sanjuán: Una fetua de época Almorávide sobre el pleito surgido en Saltés, Huelva en su historia, nº 8, 2001, págs. 391-402.

BAZZANA, A. y BEDIA, J. (dir.), Excavaciones en la isla de Saltés (Huelva), 1988-2001, Sevilla, Junta de Andalucía, 2005, 400 pp. + 1 CD-ROM.

http://lahuelvacateta.wordpress.com/2009/06/28/la-ciudad-de-salthish/

De momento, Saltés no puede visitarse porque se encuentra en un paraje natural en el que está criando el águila pescadora, hecho éste, también de importancia ya que al parecer esto no ocurría en España desde hace 35 años. Sin embargo, es muy posible que a partir de agosto pueda volver a visitarse, previa solicitud en el “Centro de visitantes de Marismas del Odiel“, que se encuentra en Calatilla, aunque sólo está al descubierto una pequeña parte de la cuidad y desde hace un tiempo está casi todo tapado por la vegetación, pero sin duda, sería muy interesante acceder y poder disfrutarlo.

viernes, 27 de abril de 2012

La red de Fars de Catalunya

Entre las ciudades de Narbona y Barcelona existen una serie de construcciones en forma de atalaya o torre de planta circular, con carácter defensivo y de vigilancia del territorio, que se conocen como Fars. Aunque tradicionalmente se les había atribuído factura romana, se ha documentado recientemente (2008) su origen andalusí.

Tales torres se han interpretado como un elemento fundamental en la defensa de la frontera occidental islámica, organizada directamente desde Damasco. Están dispuestas de manera bastante regular cada 10/25 kilómetros, dependiendo de la orografía. Su factura, en cuanto a técnica constructiva y dimensiones, es semejante en todas ellas: entre 8/10 m. de diámetro y bases macizas, probablemente un piso superior y una azotea.

Además, tienen un evidente carácter de marcador territorial, como puntos de referencia, especialmente si se transita por la Vía Augusta desde los Pirineos a su paso por el corredor prelitoral catalán. Se ha detectado una estructura en dos ejes, uno principal de torres monumentales y una secundaria con puntos de guardia dependientes de las torres principales, todas ellas con interconexión visual. También recientemente (2008) se ha podido documentar que esta red de fars o atalayas permanentes se extienden por todo Al Andalus, especialmente en el tercio norte peninsular.

Veamos algunas de las torres principales, de sur a norte:

1. Far en Bellveí, Baix Penedès. La más meridional, en contacto con la comarca de Tarragona.

2. Ipso Faros, en Barcelona, justo donde hoy se eleva el Palacio de Montjuïc.

3. Torrasa del Moro o del Far, en Llinars del Vallés.

4. Torre de la Mora o del Far en San Feliu de Buixalleu.

5. Torre del Far en Santa Coloma del Forners.

6. Ipso Far en Llagostera.

7. Santuari del Far en Sant Martí Sacalm, una de las atalayas claves por su emplazamiento, aquí está una vista desde el mismo:


8. Puig del Far en Tavérnoles, para controlar toda la planicie de Vic.

9. Ipso Far de San Feliu de Pallerols, en la divisoria de los ríos Ter y Fluvià.

10. Castellot de Falgars o del Far en Beuda, para controlar el Ampurdán, el valle del Fluvià y parte de los Pirineos Orientales, uno de los fars más impresionantes por su emplazamiento.

Sufrido proceso de excavación en el far

Vista desde el Castellot

11. Far d'Empordà en Alt Empordà, que no está demasiado elevado, pero que el cerrete donde está ubicado le otorga control total sobre el llano ampurdanés.

12. Torre del Far de Talteüll, para tener control visual entre los distritos de Narbona y los Pirineos:



Yo imagino que funcionarían tal como se ve en la escena de las almenaras de la peli El retorno del rey, que además es una de las más bonitas... y por eso la pongo aquí, hala.

   


Para saber más:

Martí, R. ed. (2008): Fars de l'islam. Antigues alimares d'al Andalus. Edar, Barcelona. 

Lecanda, A.; Lorenzo, J. y Pastor, E. (2008) "Faros y torres circulares. Propuestas para el conocimiento de la efectividad del dominio islámico inicial en los territorios del alto Ebro". Fars de l'islam. Antigues alimares d'al Andalus. Edar, Barcelona.

domingo, 3 de julio de 2011

mārida, Mérida - 2, مريدا

Otro elemento que obliga a los emeritenses a reconocer la autoridad omeya es la disposición del aljibe, que obligaba  a la población a buscar el agua con tres actos de humillación:

1. Pasar por debajo de las inscripciones en árabe que citan el nombre del emir reinante,



2. Contemplar la reutilización de unas piezas muy significativas relacionadas con el culto a Santa Eulalia: las pilastras visigodas procedentes del hospital de peregrinos, xenodochium, construido en el s. VI a las afueras de Emerita por el obispo Masona para atender a todos los que llegaban a visitar el enterramiento de la mártir (aquí están los datos de visita) y, finalmente,



3. Inclinarse ante ellas para poder acceder al agua necesaria.


Aquí dejo dos lamentables intentos de foto panorámica de la alcazaba, tomadas desde la muralla que linda con el Guadiana. No ha podido ser algo mejor...



domingo, 12 de junio de 2011

mārida, Mérida, مريدا

El 30 de julio del año 730 el general omeya Musa ibn Nusayr conquista Emerita Augusta a mayor gloria del emir de Córdoba. A raíz de esa conquista la ciudad inicia una serie de transformaciones, entre ellas la construcción de la alcazaba. Este edificio desempeñó una importante función en el aparato administrativo-militar del estado andalusí entre los años 220 y 238 H. - 835 y 852 JC.

Es el primer ejemplo de arquitectura militar andalusí fechada en términos absolutos (es decir, que sabemos sus fechas exactas, no aproximadas) y su construcción pone en evidencia la intención de los soberanos omeyas de Córdoba de mostrar muy claramente a todo el mundo quiénes estaban al mando de al Andalus, frente a los maridíes y sus continuas revueltas frente al poder establecido en Córdoba.

Por eso, no dudan en destruir uno de los principales tesoros de la ciudad romana: su puerta de doble arco, monumental de veras e incluso reflejada en monedas (as de bronce, en el anverso está la cabeza de Augusto con la leyenda IMP CAESAR AUGUST. En el reverso aparece la citada puerta doble de entrada a la ciudad con dos torres, entre torre y torre la leyenda EMERITA, rodeando la puerta la leyenda P CARISIUS LEG PRO):


"En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Bendición de Dios y Su protección para los que obedecen a Dios. Ordenó construir esta fortaleza y servirse de ella como refugio de los obedientes el emir Abd al-Rahman, hijo de al-Hakam –glorifíquele Dios–, por medio de su camil Abd Allah, hijo de Kulayb b. Talaba, y de Hayqar b. Mukabbis, su sirviente [y] Sahib al-bunyan, en la luna del postrer rabi del año doscientos veinte" [abril del año 835 d. C.]

De hecho, la inscripción de la entrada recuerda que la alcazaba se construye por Abderramán II para proteger a los que obedecen al emir...

Tras la construcción, acogió a unos 2.000 soldados y seguramente el gobernador, inmejorablemente protegido de los irreductibles galos (perdón, emeritenses) tanto por la guarnición como por el propio edificio.

Desde el siglo X es Batalyaws la ciudad que toma protagonismo, aunque la alzcazaba continuó con sus funciones militares, como lo prueban las distintas fases de obras en los lienzos de la muralla y las torres que se han podido documentar.

En el interior del recinto el edificio que destaca sobre todo es el aljibe, que filtra las aguas del Guadiana bajo el dique romano, y que se almacena en una cisterna, versión reducida de la cisterna bizantina de Estambul. Probablemente para sacar el agua se usaban animales de carga, según parece por la manera en la que están construidas las rampas de acceso.

En este edificio conviven tres funciones: la de abastecimiento con el aljibe, la militar con la torre de comunicaciones superior y la religiosa, al localizarse una mezquita en la zona intermedia.

Es llamativo que las fuentes historigráficas oficiales árabes no prestan mucha atención al sharq de al andalus (es decir, al oeste de al andalus) durante la fase emiral, aunque hay muchas noticias de viajeros, geográfos, historiadores y alfaquíes. En esta zona, la qura de Mérida, hay una fuerte presencia bereber, no demasiado bien considerados a juzgar por las palabras de Ibn Jaldún, que pueden verse en el siguiente enlace:

Distribución y asentamientos de tribus bereberes (Imazighen) en el territorio emeritense en época emiral (S. VIII-X). Bruno Franco Moreno

En seguida, las fotos...

miércoles, 20 de octubre de 2010

hisn al Hanx, Alange, Badajoz.

Un hisn (en plural, husun) es una fortaleza edificada en una altura que domine el territorio de manera eficiente.

El hisn al Hanx o Castrum Colubri, o lo que es lo mismo, el Castillo de la Culebra, en Alange, es un tipo de edificio de esas características citadas. Se sitúa sobre el río Matachel, en lo alto de un cerro con 485 metros sobre el nivel del mar y está rodeado de unas fértiles tierras rojas, en plena Tierra de Barros, en el itinerario que comunicaba Córdoba con Mérida. En su momento, perteneció a la Kūra de Mārida, es decir, la provincia de Mérida dentro de la organización territorial oficial andalusí, zona llena de alquerías productivas durante toda la etapa omeya de al Andalus. En ocasiones aparece citado en las fuentes como qal'at al Hanx.

Del recinto amurallado apenas si quedan algunos restos de las torres, hace ya años que se derrumbó la conocida como Puerta del Sol (arco de entrada) ahora reconstruido y hay que destacar que realmente nunca se han hecho excavaciones serias que ayuden a comprender el yacimiento.

Este nombre de Castillo de la Culebra al parecer se debe a unos caminos que serpenteando, subían a la fortaleza y no a la abundancia de ofidios en la zona (que es muy alta, lo puedo asegurar). No es un caso aislado en el occidente andalusí, ya que lo encontramos nombres similares en Santarem, Portugal (Alhanaxe) y cerca de Assilah-Tanger, ya en el Magreb africano, hay otro Campo de Alange.

Aunque como yacimiento andalusí deberíamos darle cronología emiral, se asienta sobre restos calcolíticos, como prueban los diversos yacimientos de esta etapa, dispersos por las faldas del crestón cuarcítico sobre el que se asienta,  y una cierta cantidad de paneles con arte rupestre que también se encuentran en los alrededores. Los husun tuvieron una enorme importancia en la organización territorial y social de al andalus. Normalmente están al frente de un pequeño partido rural y estaban formados por un castillo y su distrito, en el que abundaban las alquerías (al caria - pueblo) o explotaciones agrícolas. También servían para controlar los caminos y gestionar el sistema impositivo sobre el territorio que dominaban.

En el hisn al hanx la mayor parte de la población fue bereber, mayoritariamente de la tribu Kutama -pertenecientes al tronco de los Baranis-, que  se establecerán en este refugio montañoso cercano a Mérida hasta su aniquilamiento por las tropas de Ordoño en el año 915 dC - 303 de la Hégira. desempeñó un importante papel en la lucha de los rebeldes emeritenses contra el poder central de Qurtuba. El principal rebelde de aquella época tormentosa es un personaje conocido por el nombre de Abd al-Rahman ben Muhammad Ibn Marwan, b.Yunus al-Dyilliqi al-Maridi, o sea el “hijo del gallego”, que pertenecía a una familia muladí originaria del norte de Portugal, instalada desde hacía mucho tiempo en Mérida, con importancia local, pues su padre había gobernado Mérida hacia el 808, y que murió asesinado en el 828 durante una revuelta fomentada por beréberes y muladíes de la región. El emir Muhammad, hijo de Abd al-Rahmán II, encontró en él un enorme rival, con motivo de su sublevación en Mérida, de donde fue arrojado, refugiándose después, en el hisn de Alange. Del hisn alhanx llegó a decir al Idris que era una fortaleza muy alta, muy bien construida y de buena defensa.

Una vez conquistado, el enclave tuvo gran importancia como parte de la red de encomiendas de la Orden de Santiago en esta región, reconstruyendo la edificación sobre los restos de la fortaleza emiral.

Para saber más:
  • Al- Idrīsī, La Geografía de España, trad. parcial de E. Saavedra, Valencia, 1974. Anubar.

  • Al-Idrīsī, Los caminos de al-Andalus , Estudio, Edic. trad. y anotaciones Jassim AbidMizal, Madrid, 1989. C.S.I.C.

  • Calero Carretero. J. A. y Márquez, A. (1991): "Prospecciones, sondeos y excavaciones en Alange (1984-1987)" Extremadura Arqueológica II , 579-597, Mérida.

  • Franco Moreno, Bruno (2009): Territorio y poblamiento en la Küra de Märida durante el emirato Omeya (siglo VIII-X/II-IV). Tesis doctoral.

  • Ibn Ḥayyān, Crónica del Califa 'Abd al-Raḥmān III an-Nāṣir entre los años 912 y 942 (al-Muqtabis V), Edic. María J. Viguera y Federico Corriente, Zaragoza, 1981.

  • Ibn ‘Iḏārī , A. Al-Bayan al-Mugrib tiajbar muluk al-Andalus, trad. y estudio crítico Fernández González, Francisco, Malaga 1999.


  • Matellanes Merchán, José Vicente (1999): La Orden de Santiago y la organización social de la Transierra castellano-leonesa (ss. XII-XIV) Cuadernos de Historia Medieval, Monografías, 1 


  • Yāqūt , Mu'ŷan al-buldān, Heraus von Wüstenfeld, Leipzig, 1866-73, T. I, 733, trad. parcial de las noticias relativas a al-Andalus por ‘Abd al-karīm, G., en Cuadernos de Historia del Islam nº 6, Granada, 1974.


  • Uno de los torreones

    Vista del hisn desde la carretera de Almendralejo

    Vista desde la carretera de La Zarza

    Vista del llamado Callejón de los Frailes.