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miércoles, 20 de mayo de 2015

Castillo de Castril, provincia de Granada, حصون , حصن


Castril (conocido hasta hace poco como Castril de la Peña) es una localidad del Altiplano granadino, al noreste de la provincia, que linda con el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Viñas.

Posee un potente patrimonio arqueológico, tanto romano como medieval (con restos almohades y nazarís: una fortaleza, acequias y molinos fluviales). Ello se debe a la gran peña que da nombre al pueblo, desde cuya cima se ve una amplia extensión de las depresiones de Baza y Guadix, junto a las primeras estribaciones de la Sierra de Castril. El agua la proporciona el mismo río Castril, que discurre en el fondo del cortado de más de cien metros de altura en el que se situaba el hisn حصن  al Qastal originario almohade (construido sobre un campamento romano o castrum), que Mohammed Ibn Abu Bakr al-Zuhr, geógrafo granadino 1161, lo describe en su Kitab al jaghrafiyya (Libro de Geografía) como una fortaleza en cuyo patio había una gran piedra lisa de la que brotaba tal cantidad de agua que podría mover ocho piedras de molino.


Durante el periodo nazarí fue un puesto clave para el control del pasillo del Guadiana Menor, que comunicaba las ciudades de Baza y Guadix con el norte de al Andalus y fue zona de confrontación entre los castellanos y los granadinos.

Una vez se produce la conquista de Murcia, se fijó la frontera del reino nazarí mediante un sistema de husun حصون  para control del perímetro de la misma y Castril formó parte -como punto clave por su situación- de esa línea.



Una de las peculiaridades del castillo de Castril es que se construye adaptándolo a la topografía de la peña, aunque del original queda poco más que algunos muros y bastiones. Se aprecian dos niveles de edificación diferentes, siendo el más elevado el que se dedicó al servicio de la guarnición militar y nobles dirigentes, mientras que el inferior guardaba a la población civil.

Los trabajos de restauración que se hicieron en este lugar en el año 2013 pudieron localizar aljibes, la mezquita, diversas torres y murallas, algunas canalizaciones (qanat), adarves y estancias diversificadas.

La visita es obligada, porque además, se encuentra cerca el Museo Etnográfico del Parque Natural de la Sierra de Castril, en la carretera a Pozo Alcón, km. 0,2. y patearse la Ruta de los primeros pobladores de Europa, que pasa por Orce y otros yacimientos pleistocenos harto interesantes.

Para acudir a visitar la Peña de Castril informan en este número: 958 720 270

martes, 5 de junio de 2012

Ribat de Arrifana, Aljezur (Algarve, Portugal) ribāṭ رباط

La palabra ribat, procede de la raíz árabe r-b-t, que tiene un significado general de “atadura” o “unión”. Como verbo viene a significar “estar atado, perseverar, establecerse en un lugar o tomar posiciones”. Es una palabra, entonces, de significado plenamente religioso. De hecho, en el árabe actual significa “atadura, lazo, vínculo” y como edificio es “fortaleza, posta, hospicio, fortificación”. Rábita sería la castellanización y rápita la catalanización de ese mismo término conservando las tres letras radicales (esto para quien estudie árabe...). Además están relacionadas las siguientes palabras árabes: ribat, rivate, munastir/al munastir, murábit/morabito y záwiya.
El ribat de Arrifana es un asentamiento religioso-defensivo situado en una elevación sobre el océano Atlántico -en la península Ponta da Atalaja, a unos 6 kilómetros de Aljezur-, en la localidad de Arrifana (Aljezur, Algarve, Portugal). Las fechas de ocupación van desde el 1130 a 1151, o sea, durante el periodo almorávide y la primera etapa almohade. Es el segundo ribat conocido y excavado de al Andalus y fue creado por el maestro sufí Ibn Qasi*, citado en fuentes islámicas escritas (el primero es el de Guardamar del Segura, Alicante). El ribat es una institución ligada a la guerra y a la vida religiosa que produjo diversas estructuras materiales, la mayoría todavía sin reconocer y por lo tanto, no han sido plenamente estudiadas.


Después de la limpieza del yacimiento, se han podido identificar los restos arquitectónicos de tres mezquitas, con sus respectivas quiblas y miharabs -debidamente orientados a La Meca- un conjunto de alcobas y oratorios. Estas estructuras demuestran el uso jerarquico del espacio: seguramente una de las mezquitas era usada por el maestro y sus seguidores más directos, mientras que el resto de los ocupantes dispondría de los espacios menos espectaculares.


Se han localizado piezas metálicas (un amuleto de cobre decorado, agujas para tejer o para reparar redes, argollas de cotas de malla, punzones, restos de empuñaduras de cuchillos, puntas de lanzas etc.) además de las cerámicas citadas: vidriadas y de cuerda seca. Igualmente se han recuperado piezas decorativas, como una cuenta de collar esférica de cornalina y algunos útiles óseos. Entre la fauna localizada hay gran cantidad de “concheros” (acumulaciones de las conchas de diferentes especies de moluscos marinos -sobre todo una especie de mejillón de pequeño tamaño muy conocido para aquel momento-), algunos huesos de aves y muy pocos de animales quedebieron servir de alimento a la comunidad de morabitos que vivieron aquí. Junto a pequeños fuegos aparecen gran cantidad de fragmentos de cerámica de cocina (marmitas, pequeñas cazuelas) y de mesa (jarras, redomas, jarritas etc.) así como alguna vasija de almacenamiento. La cerámica es el material más significativo pues sirve para datar el yacimiento y averiguar su procedencia (cuanto más lejana, más poder ostenta el que la tiene) También aparecen algunas tapaderas y lucernas, cuya importancia real y simbólica es muy importante para estos centros. Hay también algunos objetos asociados al juego y textos escritos en fragmentos de tejas, trozos de metal y otros soportes, que son testimonio de la actividad religiosa.


Es decir, toda una serie de objetos -bien conservados. además- que han permitido identificar las actividades que en aquel centro se llevaron a cabo y que estaban vinculadas a las actividades cotidianas más relacionadas con la alimentación y la artesanía que con la vida militar.


El ribat se ocupó en torno al año 1130 y fue abandonado alrededor 1151, tras el asesinato del líder espiritual y fundador del mismo, Ibn Qasi. Sus seguidores fueron perseguidos también, por cierto. Tal vez las 21 sepulturas que se han localizado son las suyas. Curiosamente tanto el ribat de Guardamar como éste muestran algunas similitudes y unas características propias que los diferencian de los ribats (o rebatos) norteafricanos y orientales: su ubicación en una península junto del mar, la forma y las dimensiones de algunas de sus mezquitas.

El ribat de Arrifana se volvió a ocupar, tras de un período de abandono, durante el siglo XIV y principios del siglo XV. La mezquita fue modificada y los restos del alminar se usaron como torre de vigilancia, dando origen al topónimo con el que la localidad se conoce hoy en día:


En la misma localidad de Aljezur se encuentra el Povado Islamico Sazonal de Pescadores (asentamiento islámico para la pesca de temporada). Este asentamiento de pescadores del siglo XII se encuentran en Ponta do Castelo, cerca de Sagres. En él se localizaron diversos instrumentos de pesca, cerámica y restos de fauna (peces y herbívoros). Aquí esta:


Abu-l-Qasim Ahmad ibn al-Husayn ibn Qasi fue un líder político sufi que estuvo al frente de la oposición contra la dinastía almorávide en Al-Garb al-Andalus. Gobernó la Taifa de Mértola. Nació en Silves y murió (asesinado) allí mismo en 1151. Fue amigo de Ibn al-Arif de Almería. Ibn Qasi escribió un tratado que se titula algo así como "a la eliminación de las sandalias", sobre su filosofía, el sufismo y la Historia.



Para saber más:

Revista Portuguesa de Arqueología, vol. VII, nº 1 (2004), pp. 483-573. 

EL CASO DE LOS EREMITORIOS FORTIFICADOS MUSULMANES: EL RIBAT EN LA EDAD MEDIA PENINSULAR,  © Pascual Ruiz Martínez Este enlace es muy interesante, ya que trata asuntos relacionados con la vida cotidiana en estos centros, entre otras cosas.

Está prevista la creación de un centro de interpretación del yacimiento para el 2013, pero me temo que antes le darán los dineros a las escuelas de surf que hay por allí, por aquello de atraer a más turistas...

sábado, 19 de noviembre de 2011

Itinerario por Pedreguer, Gata, Benitatxell y Xàbia

En el año 1994 se publicó un libro escrito por el grupo Saqaliba (estudiantes del Instituto de Xàbia) en el que se exponen varias rutas de senderismo con el denominador común de pasar por restos arqueológicos de cronología andalusí, en la comarca de la Marina Alta de Alicante. Con el estudio que hicieron ganaron el Premio Tudmir convocado por la Universidad de Murcia para estudiantes de Bachillerato. El ISBN del libro es 84-606-1766-1 por si alguien quiere localizarlo. 



De ese libro he sacado los datos principales, que permiten establecer los siguientes itinerarios:

1. Pedreguer, en el que se visita el Castell de Olocayba (con los restos de una torre, una habitación y una presa), el Castell d'Aixa al que unía al anterior un camino directo, la torre de Benimazmut (de origen defensivo y hoy asociada a una vivienda), la Font Coberta (en la imagen) y el mismo casco antiguo de Pedreguer


2. Gata de Gorgos, en donde puede visitarse la Font d'Aixa, la Olivereta del Moro y una caseta vinculada a época musulmana -sin cronología definida, entre el 700 y el 1.300 aproximadamente-, la Font de la Mata (en la imagen) el Museo Arqueologico de la localidad de Gata. También se puede ver el conjunto conocido como La Rana, que son una serie de construcciones dispuestas en diagonal y donde el agua es el elemento más importante. Arranca de un pozo donde se encuentra el nacimiento del agua, que se canaliza mediante una acequia subterránea, llega a otro pozo y termina en el antiguo lavadero del pueblo. Finalmente el agua llega a una balsa donde ya se aprovechada para regar los campos de naranjos de la zona. En la localidad de Gata se han localizado parte de una maqbara, cerca del rio Gorgos


3. Benitatxell, en donde se encontraba la alquería de d'Abiar gracias a la abundancia de pozos.

4. Xàbia, en donde se encuentran varios yacimientos: La Lluca, Atzúvia, El Rebaldí y Capçades, que han proporcionado materiales relacionados con alquerías y una inscripción funeraria hecha en arenisca, con escritura cúfica del s. XII que se conserva en el MUSEO ARQUEOLÓGICO Y ETNOGRÁFICO MUNICIPAL SOLER BLASCO.