miércoles, 12 de febrero de 2014

madinat bayyana, Pechina مدينة

El yacimiento arqueológico de Bayyana se encuentra situado en el término municipal de Pechina, provincia de Almería, en el paraje denominado Los Llanos de Benítez.


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La ocupación árabe de esta zona se produce entre los años 714 y 716 y los recién llegados árabes del este mediterráneo y bereberes norteafricanos, con sus sus familias, trajeron un sistema de organización social de carácter tribal. En estas tierras se instaló la familia yemení de los Abu Siraj, que aportó un colectivo humano de soldados campesinos que desarrollaron un intensivo sistema de regadío que cambiará para siempre el paisaje del valle del Andarax.

Su posición estratégica le permitió convertirse en un próspero centro comercial y no sólo en lo material, sino también en lo religioso. Bayyana fue la cuna del sufismo andalusí, un movimiento de gran importancia por su profundidad, que aportó muchas claves al misticismo cristiano posterior. Se trata de una medina campesina apoyada en un entorno agrícola donde las distintas alquerías (se han contabilizado hasta cinco núcleos) se distribuían a lo largo del valle.


Bayyana se convertirá en una de las ciudades comerciales más importantes de Al-Andalus durante los siglos IX y X. Las referencias escritas informan de su esplendor, con una gran mezquita mayor y abundancia de telares, alfares y baños públicos. Gran parte de esta prosperidad se veía favorecida por la paz que aquí se respiraba frente a las luchas civiles de finales del emirato cordobés, lo que favorecía que Bayyana fuera semiindependiente, como una república marítima, gracias al cercano puerto de la futura Almería.

La decadencia de Bayyana comienza con la creación de Almería en el 955 y el traslado allí de la población. En el 1012 era saqueada por los bereberes y pierde su carácter urbano, convirtiéndose en una simple alquería dependiente de Almería.

Sobre el yacimiento de Bayyana se vienen llevando a cabo trabajos de excavación arqueológica desde hace varios años, que han documentado numerosas estructuras inmuebles y objetos de enorme interés:
  • la almacabra, que parece ocupar una gran extensión en superficie,
  • calles anchas y rectilíneas, pavimentadas con tierra apisonada, que distribuyen el espacio donde se integran los tres sectores de la localidad.
  • viviendas, de una variada tipología en las que la abundancia y riqueza de estructuras arquitectónicas y el material cerámico aparecido corroboran los datos aportados por las fuentes escritas que hablan de Bayyana como un gran centro artesanal y comercial durante la época del Emirato,
  • zona artesanal de producción cerámica y un horno de vidrio. Las numerosas muestras de útiles de alfarero, unidas a las grandes proporciones del alfar localizado, son indicios de una producción a gran escala dirigida a la exportación.
Su trazado presenta una cuidada organización espacial que se manifiesta en varios aspectos:

a) presencia de muros de aterrazamiento para salvar los desniveles del terreno.

b) construcción de un esmerado sistema de evacuación de aguas residuales, con pozos negros en las calles y cubiertos con losas de pizarra para facilitar su limpieza.

c) una canalización de gran envergadura para la traída de aguas.



Las viviendas se alinean a lo largo de las calles, presentan una sola planta y cubierta de tejas. Sin más huecos que las puertas, las estancias se disponen en torno a un gran patio central, eje de la actividad de la casa y distribuidor de las habitaciones. Un zaguán previo salvaguarda la intimidad de la casa. Las salas o alcobas, el elemento más rico y cuidado de la vivienda, son de gran tamaño, y se dedican a diversos usos: lugar de reunión, dormitorio e incluso lugar de trabajo para fabricación de tejidos, en particular seda. Hasta se ha localizado una figurita antropomorfa de barro, que puede verse en el Museo de Almería, junto al resto de la colección principal de piezas.

Uno de los espacios más característicos es la letrina, que aparece siempre como una habitación independiente presente en todas las viviendas, desagua a través de una tarjea en el pozo negro situado en la calle y tiene paredes y suelos pintados a la almagra. Es el elemento que mejor define el carácter urbano del conjunto, al expresar claramente la preocupación por la higiene propia de los habitantes de espacios densamente poblados.

La simpleza de los materiales utilizados en la construcción (mampostería en la base y tapial en las paredes) se esconde con un abundante uso de argamasa y estucados que recubren suelos y paredes, extendiéndose por toda la casa, aunque son especialmente importantes en las salas, en las que los zócalos, habitualmente pintados de rojo, se enriquecen con una decoración geométrica a base de bandas verticales, diábolos, cuadrados y triángulos.



El material cerámico aparecido es abundante y diverso, desde piezas de gran tamaño (tinajas decoradas de cordones, ánforas, cántaros...) a marmitas, cazuelas, jarras, candiles y ataifores con una tipología muy variada.

Sobre el Centro de Interpretación de Bayyana, no he podido localizar en la red una página, pero sí actividades que se han llevado a cabo. De modo que parece que sí está abierto y debería estar en los bajos del Centro Social de Pechina, en la calle del Maestro Berenguel. Está conformado en torno a cinco ejes temáticos:
  1. Introducción y bienvenida al visitante mediante un gran panel recogiendo el contexto mundial de los siglos IX y X, etapa de desarrollo de Bayyana.
  2. Cerámica de los siglos IX y X, con talleres, tipologías y obras significativas.
  3. Vivienda, partiendo de una maqueta que ilustre sobre el modelo de casa medieval.
  4. Comercio de la época, partiendo de dos productos característicos, la cerámica y el vidrio, y recogiendo un significativo pecio descubierto en el sur de Francia.
  5. El yacimiento arqueológico, con el análisis de sus fases constructivas, proceso de excavación, tipologías de viviendas y espacios urbanos, etc.

EDITADO 22/02/2014:


Más info:

Acceso:

Por la ctra. Al-P-816 de Pechina a Rioja, en el cruce con la carretera Al-3100, se gira a la derecha en dirección a los Baños de Sierra Alhamilla. A unos 200 metros hay un nuevo desvío, otra vez a la derecha y, casi enseguida, se llega a un espacio vallado que cierra el yacimiento arqueológico.



Para saber más

CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. Estudio de los materiales cerámicos de Bayyana, Almería. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.II. Actividades Sistemáticas, 1991 pp.63-70.

CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. Excavación sistemática del yacimiento hispano-musulmán de Bayyana (Pechina, Almería). Primera campaña, 1985. Informe preliminar. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.II. Actividades Sistemáticas, 1985 pp. 427-435.

CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. II Campaña de excavación sistemática en el yacimiento hispanomusulmán de Bayyana, Almería. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.III. Actividades de Urgencia, 1987 pp.665-671.

CASTILLO GALDEANO, Francisco. Urbanismo e industria en Bayyana, Almería. Congreso de Arqueología Medieval Española (2º. 1987. Madrid), pp.539-549.

ROSELLÓ BORDOY, G. et al. Del rito al juego: juguetes y silbatos de cerámica, desde el Islam hasta la actualidad. 2006. p. 170, nº 3; Catálogo de la exposición celebrada en el Museo de Almería, entre diciembre de 2006 y febrero de 2007.

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