jueves, 20 de septiembre de 2012

Cortijo de las Mezquitas, Campillos, Málaga


Carlos Gozalbez Cravioto es el descubridor de una mezquita rural excepcionalmente bien conservada y que hasta ese momento, había pasado desapercibida para el ámbito científico, ya que el denominado Cortijo de las Mezquitas es en realidad una mezquita reutilizada como cortijo desde el siglo XVI.

Está situada en la unión del término municipal de Antequera con el término municipal de Campillos, muy próxima a la Sierra de Yeguas, en la provincia de Málaga. El acceso se realiza por la carretera de Antequera-Campillos y, a unos 7 kilómetros del cruce con la carretera hacia Sierra de Yeguas, está la bifurcación que llega hasta el mismo edificio. Esta posición, a unos 24 km de Antequera, a 5,5 de Campillos y 5 km de Sierra de Yeguas, era la ruta utilizada desde el siglo XIX para comunicar Antequera con la Sierra de Yeguas, un enclave estratégico que explica la importancia monumental de este edificio. Para explicar la construcción de tal edificio, algunos autores han propuesto que formaría parte de una ciudad que nunca se llegó a materializar, proyecto del estado omeya.



El asentamiento está constituido por una mezquita, su patio y un potente muro rodeando todo el perímetro, cuyo origen data entre los siglos X y XI (según parecen evidenciar los fragmentos de cerámica encontrada en las prospecciones), con una capacidad para unas 700 personas. Se trata de un edificio de tres naves, separadas por pilares, cuyos muros aún conservan los contrafuertes, de 40 ó 50 centímetros de ancho por 5,10 metros de altura, coronados por canecillos, ofreciendo una imagen potente, cerrada al exterior y completamente desornamentada.

Hay un importante número de arcos de herradura en diferentes partes del inmueble y muy especialmente en lo que podría considerarse el acceso al haram (compuesto por una serie de naves en las que se ha utilizado el tipo de arcos semejantes a los de las mezquitas de Córdoba y Madinat al Zahra). Otro elemento que define la monumentalidad espacial de esta mezquita es su patio o sahn, formado por un cuadrado casi perfecto de 28,25 metros de lado, que indica la importancia que tuvo este inmueble religioso en ese enclave rural.



El haram presenta una estructura cuadrangular de aproximadamente 30 metros, construida en mampostería, que delimita el espacio del patio y donde posiblemente estaría ubicada la sabil o fuente de las abluciones. Estaría definido mediante tres naves paralelas y transversales al muro de la quibla y por otras ocho naves perpendiculares a dicho muro, habiéndose conservado algunos de los arcos de herradura de separación de las naves, así como parte del alfiz que enmarca el vano de acceso al patio.

En cuanto a los materiales empleados hay que señalar la piedra y los sillares de cantería cortados a escuadra, la mayoría de ellos reaprovechados del yacimiento romano situado en las inmediaciones.

Hacia el siglo XIII, con la conquista de Estepa, la mezquita debió de dejar de tener un uso sagrado. Además, parte de ella fue destruida, conservándose hoy íntegramente el muro del fondo de la sala de oración y trozos de los muros laterales. Junto a ello, la mezquita conserva varios arcos de herradura y otros que han sido tapiados o convertidos en puertas que dan a otras dependencias del cortijo.

Para saber más:

Gozalbes Cravioto, Carlos (2006): El Cortijo "Las Mezquitas": una mezquita medieval en la Vega de Antequera. Málaga.

MEDIANERO SOTO, F. J., (2009): Turismo y patrimonio arqueológico: la comarca del Guadalteba. Universidad de Málaga, tesis doctoral, 230, 238, 276 y 619, inédita.

DECRETO 535/2008, de 22 de diciembre, por el que se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, el Cortijo de las Mezquitas, en los términos municipales de Antequera, Campillos y Sierra de Yeguas (Málaga). 30/12/2008, 47.

Como no tengo muchas fotos, dejo este vídeo del edificio y su entorno, que se ve muy bien:

4 comentarios:

  1. Que curioso la conversión de mezquita a cortijo y que parte de ella haya llegado hasta nuestros días en pie.

    Saludos y hasta pronto.

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  2. Hola Jesús, gracias por pasarte por aquí.

    Mira, no es el único caso, aunque sí es el que mejor estado de conservación presenta. Esto no significa que esté bien, al contrario, amenaza ruina y, como no te será ajeno, hay bastantes papeletas para que esto se venga abajo. Ya iré sacando algunas más que hay por todo Al Andalus...

    Curiosamente, ha sido su reutilización como cortijo lo que ha permitido que llegue a nuestros días, en un proceso que me resulta muy similar al del templo de Diana en Mérida o las mismas termas de Alange. Todos sabemos que la mejor manera de arruinar una construcción es abandonarla.

    Un abrazo,

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  3. Existe otra manera mas efizaz de arruinar una construcción que tiene mas de mil años Marta, creo que es declararla BIC y que todo el mundo que pasa por esa propiedad privada se quede con una piedra o una teja de recuerdo.
    Esa construcción lleva abandonada muchas décadas y jamás se ha deteiorado tanto hasta que comenzaron los expolios y la destrucción intencionada.

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  4. Esa es la triste realidad, en el fondo. Un abandono del patrimonio que, bien gestionado, podría general beneficios tanto sociales como monetarios, en un modelo de economía pública sostenible y no dependiente de recursos externos o empleos estacionales.
    Yo echo de menos un poquito de rebelión al respecto...

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