En esta ocasión, un vídeo de cómo es el proceso de excavación, en este caso en la almacabra de la villa de Tauste (Zaragoza), de época de las taifas (s. XI).
Gracias a Francisco Javier Gutiérrez por colgarlo:
El yacimiento arqueológico de Bayyana se encuentra situado en el término municipal de Pechina, provincia de Almería, en el paraje denominado Los Llanos de Benítez.
La ocupación árabe de esta zona se produce entre los años 714 y 716 y los recién llegados árabes del este mediterráneo y bereberes norteafricanos, con sus sus familias, trajeron un sistema de organización social de carácter tribal. En estas tierras se instaló la familia yemení de los Abu Siraj, que aportó un colectivo humano de soldados campesinos que desarrollaron un intensivo sistema de regadío que cambiará para siempre el paisaje del valle del Andarax.
Su posición estratégica le permitió convertirse en un próspero centro comercial y no sólo en lo material, sino también en lo religioso. Bayyana fue la cuna del sufismo andalusí, un movimiento de gran importancia por su profundidad, que aportó muchas claves al misticismo cristiano posterior. Se trata de una medina campesina apoyada en un entorno agrícola donde las distintas alquerías (se han contabilizado hasta cinco núcleos) se distribuían a lo largo del valle.
Bayyana se convertirá en una de las ciudades comerciales más importantes de Al-Andalus durante los siglos IX y X. Las referencias escritas informan de su esplendor, con una gran mezquita mayor y abundancia de telares, alfares y baños públicos. Gran parte de esta prosperidad se veía favorecida por la paz que aquí se respiraba frente a las luchas civiles de finales del emirato cordobés, lo que favorecía que Bayyana fuera semiindependiente, como una república marítima, gracias al cercano puerto de la futura Almería.
La decadencia de Bayyana comienza con la creación de Almería en el 955 y el traslado allí de la población. En el 1012 era saqueada por los bereberes y pierde su carácter urbano, convirtiéndose en una simple alquería dependiente de Almería.
Sobre el yacimiento de Bayyana se vienen llevando a cabo trabajos de excavación arqueológica desde hace varios años, que han documentado numerosas estructuras inmuebles y objetos de enorme interés:
la almacabra, que parece ocupar una gran extensión en superficie,
calles anchas y rectilíneas, pavimentadas con tierra apisonada, que distribuyen el espacio donde se integran los tres sectores de la localidad.
viviendas, de una variada tipología en las que la abundancia y riqueza de estructuras arquitectónicas y el material cerámico aparecido corroboran los datos aportados por las fuentes escritas que hablan de Bayyana como un gran centro artesanal y comercial durante la época del Emirato,
zona artesanal de producción cerámica y un horno de vidrio. Las numerosas muestras de útiles de alfarero, unidas a las grandes proporciones del alfar localizado, son indicios de una producción a gran escala dirigida a la exportación.
Su trazado presenta una cuidada organización espacial que se manifiesta en varios aspectos:
a) presencia de muros de aterrazamiento para salvar los desniveles del terreno.
b) construcción de un esmerado sistema de evacuación de aguas residuales, con pozos negros en las calles y cubiertos con losas de pizarra para facilitar su limpieza.
c) una canalización de gran envergadura para la traída de aguas.
Las viviendas se alinean a lo largo de las calles, presentan una sola planta y cubierta de tejas. Sin más huecos que las puertas, las estancias se disponen en torno a un gran patio central, eje de la actividad de la casa y distribuidor de las habitaciones. Un zaguán previo salvaguarda la intimidad de la casa. Las salas o alcobas, el elemento más rico y cuidado de la vivienda, son de gran tamaño, y se dedican a diversos usos: lugar de reunión, dormitorio e incluso lugar de trabajo para fabricación de tejidos, en particular seda. Hasta se ha localizado una figurita antropomorfa de barro, que puede verse en el Museo de Almería, junto al resto de la colección principal de piezas.
Uno de los espacios más característicos es la letrina, que aparece siempre como una habitación independiente presente en todas las viviendas, desagua a través de una tarjea en el pozo negro situado en la calle y tiene paredes y suelos pintados a la almagra. Es el elemento que mejor define el carácter urbano del conjunto, al expresar claramente la preocupación por la higiene propia de los habitantes de espacios densamente poblados.
La simpleza de los materiales utilizados en la construcción (mampostería en la base y tapial en las paredes) se esconde con un abundante uso de argamasa y estucados que recubren suelos y paredes, extendiéndose por toda la casa, aunque son especialmente importantes en las salas, en las que los zócalos, habitualmente pintados de rojo, se enriquecen con una decoración geométrica a base de bandas verticales, diábolos, cuadrados y triángulos.
El material cerámico aparecido es abundante y diverso, desde piezas de gran tamaño (tinajas decoradas de cordones, ánforas, cántaros...) a marmitas, cazuelas, jarras, candiles y ataifores con una tipología muy variada.
Sobre el Centro de Interpretación de Bayyana, no he podido localizar en la red una página, pero sí actividades que se han llevado a cabo. De modo que parece que sí está abierto y debería estar en los bajos del Centro Social de Pechina, en la calle del Maestro Berenguel. Está conformado en torno a cinco ejes temáticos:
Introducción y bienvenida al visitante mediante un gran panel recogiendo el contexto mundial de los siglos IX y X, etapa de desarrollo de Bayyana.
Cerámica de los siglos IX y X, con talleres, tipologías y obras significativas.
Vivienda, partiendo de una maqueta que ilustre sobre el modelo de casa medieval.
Comercio de la época, partiendo de dos productos característicos, la cerámica y el vidrio, y recogiendo un significativo pecio descubierto en el sur de Francia.
El yacimiento arqueológico, con el análisis de sus fases constructivas, proceso de excavación, tipologías de viviendas y espacios urbanos, etc.
EDITADO 22/02/2014:
Más info:
Acceso:
Por la ctra. Al-P-816 de Pechina a Rioja, en el cruce con la carretera Al-3100, se gira a la derecha en dirección a los Baños de Sierra Alhamilla. A unos 200 metros hay un nuevo desvío, otra vez a la derecha y, casi enseguida, se llega a un espacio vallado que cierra el yacimiento arqueológico.
Para saber más
CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. Estudio de los materiales cerámicos de Bayyana, Almería. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.II. Actividades Sistemáticas, 1991 pp.63-70.
CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. Excavación sistemática del yacimiento hispano-musulmán de Bayyana (Pechina, Almería). Primera campaña, 1985. Informe preliminar. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.II. Actividades Sistemáticas, 1985 pp. 427-435.
CASTILLO GALDEANO, Francisco; MARTÍNEZ MADRID, Rafael. II Campaña de excavación sistemática en el yacimiento hispanomusulmán de Bayyana, Almería. Anuario Arqueológico de Andalucía, T.III. Actividades de Urgencia, 1987 pp.665-671.
CASTILLO GALDEANO, Francisco. Urbanismo e industria en Bayyana, Almería. Congreso de Arqueología Medieval Española (2º. 1987. Madrid), pp.539-549.
ROSELLÓ BORDOY, G. et al. Del rito al juego: juguetes y silbatos de cerámica, desde el Islam hasta la actualidad. 2006. p. 170, nº 3; Catálogo de la exposición celebrada en el Museo de Almería, entre diciembre de 2006 y febrero de 2007.
Situada en la península fluvial que surge junto la confluencia del río Guadiana y el arroyo de Valdecañas, domina parte del camino de Córdoba a Toledo (en las proximidades de la localidad de Carrión de Calatrava, provincia de Ciudad Real). Nace como punto caravanero y de control militar y gracias a su situación estratégica, se convirtió en una de las medinas más importantes de al Andalus. El cauce del río es la columna vertebral del sistema defensivo de la ciudad, ya que en aquel momento era mucho más caudaloso y rodeaba el flanco norte de las 5 hectáreas de superficie del cerro amesetado en donde se construye. El resto del perímetro se defendía a base de murallas.
La primera mención que se hace de Qal'at Rabah en las fuentes escritas es del año 785, pero es el emir Muhammad I quien transforma el primitivo qalat, mediante su reconstrucción, fortificación y repoblación, en la capital de un amplio territorio que apoya al poder cordobés frente a la irredente Tulaytula. Desde su construcción, el conjunto pasa por distintas manos: conquistada por Alfonso VII en 1147, recupera su naturaleza andalusí en 1195, tras la batalla de Alarcos, permaneciendo así hasta el 30 de junio de 1212.
Desde 1984 se vienen realizando excavaciones, trabajos de consolidación de sus distintas estructuras de modo que se han podido localizar:
un circuito amurallado con 44 torres de las que 2 son albarranas y tres torres pentagonales en proa,
un foso húmedo artificial (de unos 10 metros de profundidad), que en caso de necesidad convertía a la ciudad en una isla. Está excavado en la roca del cerro y tiene algo más de 750 m. de longitud. Se llenaba con el agua del Guadiana mediante gravedad, volviendo a verter sobre el río al final del recorrido.
un sistema hidraúlico con un castellum aquae y varias corachas para asegurar el suministro de agua en caso de asedio,
puertas de acceso en recodo y, en el frente sur de la muralla de la medina, nuevas líneas de flanqueo y varias líneas de antemuros,
la medina propiamente dicha,
el alcázar con elementos defensivos propios, varias estructuras internas de uso común como baños, hornos y un aljibe (posteriormente reconvertido en mazmorra). Igualmente se han podido identificar distintas fases de construcción y ampliación de las edificaciones,
arrabales con producción artesanal,
una almacabra almohade,
una mezquita.
Qal'at Rabah es un modelo característico de madinat andalusí de fundación omeya y aparece abundantemente citada en las fuentes textuales andalusíes. De todos los elementos citados se pueden encontrar hasta restos de habitaciones y calles pavimentadas.
Sobre el nombre
qalat en árabe significa fortaleza, castillo, de modo que sugiere la primitiva función militar y defensiva de este espacio.
rabah es una forma antroponímica (o sea, el nombre de una persona, en este caso masculina) probablemente del primer poblador o gobernador. Según algunos autores podría ser Ali ibn Rabah al Lahmi, al dahil (el emigrante). En cualquier caso, rabah literalmente significa ganancia y es un nombre muy repetido en la onomástica árabe antigua.
Actualmente Qal'at Rabah forma parte del conjunto arqueológico de Alarcos-Calatrava la Vieja, en el que se trabaja desde el punto de vista científico y social, dando empleo y formación en el Campo de Calatrava mediante escuelas taller.
PARA SABER MÁS:
J. Francisco Blanco; M. Ángel Hervás & Manuel Retuerce (2012): Una primera aproximación arqueológica al oppidum oretano de Calatrava la Vieja (Carrión de Calatrava, Ciudad Real). Estudios de lenguas y epigrafía antiguas, ELEA, 12. p. 85-150.
Millán Martinez, J.M. (2007): Arqueología de Castilla-La Mancha. Actas de las I Jornadas, Cuenca, 13-17 de diciembre de 2005. Universidad de Castilla La Mancha, 2007.
Juan Antonio Chavarría Vargas (2001): Antropónimos árabes en la toponimia de Castilla La Mancha. Tulaytula, Revista de la Asociación de Amigos del Toledo Islámico, nº. 7, págs. 51-74.
El yacimiento cuenta con una buena estructura de visita por carretera. Se llega por la N-430 a una carretera secundaria, tras pasar el cruce de Fernáncaballero.
Horario: desde octubre a marzo abierto viernes, sábados y domingos de 10.30 a 14:00 horas y de 15:30 a 17:30 horas. En verano, imprescindible gorras y agua.
Entrada general: 4€, reducida 2€ niños entre 5 y 14 años.
Visitas guiadas solicitar cita previa a Ana Vanesa en el 649 728 752, mínimo 10 personas.
No sabía lo que era hasta que me entero de que me lo han concedido: el Premio Dardos...
Es un premio virtual, de reconocimiento entre blogueros a los valores culturales y literarios transmitidos por el blog al que se premia.
Como todo en este mundo, tiene sus normas:
1. Incluir la imagen del premio. Ahí va:
2. Mencionar y vincular el blog que te otorga el premio, sin cuestionar ni siquiera un poco si se ha realizado la lectura atenta del blog recién premiado... ¡Gracias!
10. Madrid tipográfico Caminar por la ciudad buscando rótulos...
11. Arte de Madrid, lo que todo blog de arte e historia debería ser.
Una manera diferente de conocer Al Andalus:
12. Receptes de cuina del Marroc La buena mezcla mediterránea por excelencia.
13. Nueva cocina marroquíEl mundo es la casa de los que carecen de ella y aquí nos enseñan la cocina de una parte muy especial.
Una debilidad:
14. Dar Amina Pon en tu casa un poco de Al Andalus...
Y por ser quien me picó con el gusanillo del blogueo:
15. La danza del vientre y yo El primigenio saber oriental.
Sé que debería poner los que tengo enlazados aquí mismo, pero es que hace mil años que no publican y además, algunos hasta han desaparecido de la web...
¡Definitivamente, no están todos los blogs que me gustaría que apareciesen en este listado, pero sólo dejan poner 15!
Ya la habíamos comentado aquí, pero no está de más recordar que fue descubierta en 2006, entre Estepa y Antequera, enmascarada por un cortijo que se había integrado perfectamente en el conjunto monumental.
Estaba situada en el centro del territorio andalusí de los siglos X-XI, cercana a los principales núcleos habitados de la época. Un patio y sala de oraciones con la quibla orientada al SE, dividida en tres naves para albergar hasta 740 personas. Su situación y su tamaño hacen de ella una mezquita mayor, hecha para mayor gloria del poder y posiblemente para la fundación de una ciudad en su entorno.
Algeciras o al yazira al jadra (la isla verde) se ha convertido, desde el año 1995 del siglo XX, en uno de los centros de estudios andalusíes más activos tanto en la realización de congresos como en la publicación de libros y, por supuesto, en el estudio de yacimientos arqueológicos.
Este de al Binya (también al Bunya, البنية la estructura podría traducirse) se localizó gracias al trabajo del equipo de investigación del Museo Municipal entre 1995/99, que recuperó parte del recinto defensivo de la ciudad, un hammam, varias viviendas, parte de la almacabra y una enorme cantidad de elementos materiales de la vida cotidiana, sobre todo cerámicas de mesa y de cocina.
Planta con la situación de la medina andaluasí y de al Binya
El 28 de mayo de 1275 los meriníes conquistaron Algeciras. En julio de 1279 el sultán meriní Abu Yusuf Yaqub ordena la construcción de al-Binya, en la orilla norte del río Miel. Según se relata en la Crónica Dajira "En los días de su reinado construyó dos ciudades, Fas al Yadid [Fez] y la segunda es la ciudad que construyó para su propia residencia a las afueras de Algeciras [...] En ambas ciudades construyó aljamas, alminares, alcázares, baños, acequias y puentes en los caminos". La construcción debió terminar en torno al 1285, al menos los principales edificios palaciegos.
Restos de la mezquita
Según se puede leer en obras de viajeros como Ibn Battuta, puede deducirse que hubo arreglos de la fortaleza de al yazira al jadra: construcción de muros, edificios y fosos, viviendas de nueva planta, almacenes y una mezquita aljama. Además se levantaron atarazanas (dar al sinaa) y una linea de defensas que llegaba hasta la Yebel Tariq (Gibraltar).
Los datos aportados por la investigación han permitido recuperar el trazado original de la Villa Vieja o ciudad andalusí -el primer asentamiento islámico en la Península Ibérica, distinguiéndolo de las estructuras de al Binya, la ciudad meriní.
Las excavaciones han sacado los siguientes elementos:
el recinto defensivo, con una torre de flanqueo, la muralla (97 metros de calicanto y mampostería), una barbacana y foso, puente de acceso, la liza y una almacabra -todos elementos de gran complejidad y de refinada técnica defensiva,
la zona aúlica o edificios para el sultan y su corte,
la zona portuaria,
arrabales y barrios nuevos
una red de alcantarillado para las aguas sucias.
Todos los elementos localizados llevan a la conclusión de que los meriníes fundaron una ciudad con un urbanismo planificado hasta en los más pequeños detalles, de manera que quedaría plasmada la intención de los meriníes de reafirmar su poder frente a nazaríes y castellanos, además de dejar constancia de su intención de permanecer en al Andalus de manera estable. Si comparamos la planta de al Binya con otras ciudades magrebíes (Fes, al Mansura y el Afrag), las similitudes son evidentes y revelan un programa de construcciones estatales urbanas muy bien planificadas, que conjugaban las estructuras básicas de la medina islámica con la función de ciudad-campamento necesarias para el proyecto expansivo meriní.
Todos los restos conforman el Parque Arqueológico de las Murallas Meriníes, situado en la prolongación de la Avda. Blas Infante, junto al Parque María Cristina. Este parque abarca un espacio de unos 6000 metros cuadrados entre la calle Capitán Ontañón y la Avda. Virgen del Carmen.
Espectacular imagen del perfil en una cata de la almacabra
Plano del yacimiento y elementos importantes
Para saber más:
Antonio Torremocha Silva (2005) Algeciras (Siglos VI-X)aproximación histórico-arqueológica a una ciudad portuaria en la orilla norte del estrecho. Arqueologia medieval, Nº 9, págs. 105-124.
Juan Bautista Salado Escaño, Ildefonso Navarro Luengo, Antonio Torremocha Silva (2000): La cerámica de época meriní en Algeciras. Transfretana: revista del Instituto de Estudios Ceutíes, Nº. Extra 4, Ejemplar dedicado a: Cerámica Nazarí y Meriní), págs. 329-376
Al-Andalus y el Mediterráneo en torno al año mil: la época de Almanzor. Antonio Torremocha Silva (ed. lit.), Virgilio Martínez Enamorado (ed. lit.) Ayuntamiento de Algeciras, Fundación Municipal de Cultura "José Luis Cano", 2003.
Se trata de la única mezquita construida cuándo éramos al Andalus, que ha llegado casi intacta hasta nuestros días. Se encuentra en el recinto fortificado que preside la localidad de Almonaster la Real, provincia de Huelva, en una colina de la Sierra de Aroche desde dónde se domina la vista de todo el territorio circundante y muy probablemente edificada sobre una basílica visigoda, a su vez levantada sobre un templo romano (a su vez construido sobre un santuario indígena...), lo mismo que sucede en la mezquita de Córdoba y en muchos otros lugares de culto por todo el mundo mundial.
Parece que Almonaster deriva de al-munastyr el monasterio, lo que vendría a confirmar la existencia de una comunidad monacal en el territorio. Aquí está la situación respecto al pueblo:
La mezquita de Almonaster tiene unos 100 metros cuadrados de planta trapezoidal, forma poco corriente pero impuesta por lo accidentado del terreno. Está edificada a base de ladrillo, sillares de granito y mampostería, es decir, mezclando distintos materiales de construcción en función de los recursos del territorio, lo que abarata sensiblemente cualquier obra, sea del carácter que sea. El muro norte y el espacio que pudo hacer las veces de patio están excavados en la roca, que sirve asimismo de basamento al alminar. Lo escarpado del terreno y el uso de materiales de acarreo, torpemente dispuestos, quizá expliquen la irregularidad de su trazado. El recinto amurallado que cuenta con un perímetro de 313 metros.
Se han localizado también una buena cantidad de piezas reutilizadas, tanto romanas -de los siglos I y II (aras, columnas y capiteles) como visigodas -de los siglos VI y VII: un cancel de iconostasis, un cimacio y una lápida, entre otras piezas-, obviamente procedentes de las edificaciones anteriores en el mismo espacio. Esto de la reutilización tampoco es ninguna novedad: pienso, por ejemplo, en el verraco celtibérico que está formado parte de los muros del castillo de Coca, en Segovia, o en la cantidad de estelas y miliarios que forman parte de miles de casas en cualquier pueblo que podamos imaginar...
En la misma zona se encuentra la mina de Aguas Teñidas, con restos romanos asociados a su explotación, un pequeño escorial de cobre y un edificio de grandes dimensiones que permiten plantear que la explotación se centró en la primera mitad del siglo I d. C.
Haciendo una recapitulación de todo este batiburrillo constructivo, a saber:
- la reutilización de los materiales romanos y visigodos,
- el aparejo de ladrillo y el uso de la mampostería como recurso decorativo,
- la construcción de un miharab circular y
- el alminar con un machón central,
los estudiosos han considerado razonable datar el edificio a finales del siglo IX o principios del siglo X, ya que su desarrollo arquitectónico se relaciona con las obras más antiguas del Islam Occidental, tanto en el Norte de África como en el territorio de Al Andalus.
Planta del edificio en la actualidad, con los añadidos cristianos. La mezquita de Almonaster fue restaurada bajo la dirección del arquitecto Alfonso Jiménez Martín en 1975.
Algunas curiosidades de la mezquita son que los elementos que sustentan las arquerías de la sala de oración varían entre pilares (sección poligonal) y columnas (sección circular) y los materiales arqueológicos recogidos en la ladera sur son cerámicas de producción local con pervivencias de las tradiciones tardorromanas, visigoda y califal, junto a un componente popular, uno de los trocitos es de una tinaja con la decoración de una jamsa o mano de Fátma.
Existe una primera referencia a la localidad de Almonaster escrita en el año 822 que dice así:
el iqlim de al-Munastyr y los demás de la kúra de Sevilla, recaudaron más de 35.000 dinares [...]
La sala de oración tiene cinco naves cuyas arquerías corren paralelas al muro de la quibla, como es de esperar, claro. La nave central es la más ancha de las cinco mientras que las dos intermedias son también más anchas que las dos exteriores.
Quedan algunos restos de pintura en el miharab, que evidencian que en su momento estuvo decorado (igual que el de la mezquita de la ciudad de Vascos, en Toledo). Este miharab de Almonaster es de planta semicircular, se encuentra en curva al exterior del muro de qibla y está cubierto con una bóveda de horno de ladrillo.
Se ven los distintos tipos de elementos que sustentan las arquerías y su origen diverso: pilares de sección cuadrada, columnas...
Reconstrucción de la planta original:
El antiguo alminar está hoy fuertemente transformado por modificaciones posteriores. También es interesante señalar la presencia de tumbas de carácter antropomorfo en las proximidades del recinto.
Por si fuera poco, Almonaster es un centro de convivencia en el que desde hace tiempo se viene desarrollando una serie de encuentros culturales, las Jornadas de Cultura Islámica, que nos permiten acercarnos a aquellos tiempos y comprender un poco mejor los actuales.
Susana Calvo Capilla (2004): Las mezquitas de pequeñas ciudades y núcleos rurales de al Andalus. Revista de ciencias de las religiones. Anejos X, pp. 39-63.
Juan José Fondevilla, Eduardo Romero y Timoteo Rivera (2012) "Fortificaciones bajo medievales de la Banda Gallega. Caracterización del itinerario cultural transfronterizo" Consejería de Cultura, Junta de Andalucía.
Marcelo Guglielmino (2002): El Centro de Interpretación Almonaster la Real (Huelva): la frontera abierta. Planificación interpretativa y diseño de centros: primeros modelos. Coord. por Carlos Sánchez de las Heras, págs. 101-105,
Alfonso Jiménez Martín (1975) La mezquita de Almonaster. Instituto de estudios onubenses “Padre Marchena” Diputación provincial de Huelva.
Dentro del término municipal de Huelva, en el Paraje Natural de Marismas del Odiel, se encuentra el yacimiento de Saltés. Aunque posee niveles más antiguos (protohistóricos, en concreto), lo que está mejor conservado es la medina árabe, con una zona de viviendas, un recinto fortificado y un puerto con atarazanas.
Saltés es un yacimiento que, por sus condiciones excepcionales y por su interés histórico, aún puede aportar informaciones muy relevantes, en especial teniendo en cuenta que hasta ahora sólo se ha excavado una mínima parte del mismo (3.500 m2 de un total de 7 ha.), sobre todo al tratarse de un hábitat que no ha sufrido modificaciones posteriores a su abandono.
La ciudad se sitúa cronológicamente hacia los siglos X y XIII, sobre todo cuando fue sede del Reino de Taifas de los Baikríes, primero, y Reino de Taifas del señor de Umba y Xaltis -Huelva y Saltés- (después) bajo el reinado de Abd al-Aziz al-Bakrí. A partir de 1052 se produce su lento abandono cuando los dominios de al-Bakrí son conquistados por al-Mutadid y es confinado en la isla. Xaltis, que también se llama así, llegó a alcanzar una población de 10.000 habitantes, que es mucha gente para esa cronología
Localización en la ría de Huelva el yacimiento de Saltés
El yacimiento está situado frente a Punta Umbría, en la orilla este de la ría de Huelva. La Isla de Saltés forma parte de las marismas del río Odiel y se compone de tres entidades de tierra y arenas consolidadas: El Almendral, El Acebuchal y La Cascajera. Saltés siempre se comunicó fácilmente, según los textos árabes medievales, con el área de Punta Umbría; dicen al-Himyari y al-Idrisi que, al oeste, la isla casi tocaba al continente, puesto que la ría mide solamente un medio tiro de piedra; por esta ría, se transporta todo lo necesario para los habitantes.
Existen referencias de mediados del siglo IX sobre Saltés, que narran las incursiones normandas que en este período afectaron a buena parte del Suroeste peninsular. El almeriense al-Udrí, lo mismo que al-Idrísi, señala que los normandos se apoderaron en varias ocasiones de Saltés, haciendo huir a sus habitantes para dejarla vacía. Por lo tanto, Saltés es una de las pocas localidades onubenses cuyo poblamiento está atestiguado a través de las fuentes literarias durante el emiral (VIII-IX), junto a Niebla y Gibraleón.
La época predominante del yacimiento es la almohade, si bien la existencia de la ciudad se remonta tiempo atrás, pues la actividad metalúrgica que estructura buena parte de la evolución del asentamiento islámico está ya documentada desde la segunda mitad del siglo X.
Restos de las edificaciones de la medina
El sector que corresponde a la ciudad medieval de Saltis es casi llano; el único relieve notable -se ve desde lejos- es la fortaleza en ruinas y que sobresale cinco metros respecto de la marisma. Esta alcazaba tiene una planta cuadrada de unos 70 x 40 m. con seis torres rectangulares, cuatro de ellas en los ángulos. Los muros tienen, en ciertos tramos, un espesor de 2,38 metros y están construidos en tapial. Al lado del castillo y mirando hacia Punta Umbría, quedan vestigios de unas piletas de salazón romanas, similares a las de Belo Claudia en Cádiz. De la misma época son unos sillares sueltos, hallados en la orilla de la ría, que según las investigaciones en la zona son posibles vestigios de un templo romano dedicado a Hércules, tal como informa Estrabón.
Saltis estaba protegida por las marismas y su tejido urbano fue bastante denso. Las excavaciones demuestran que las casas, muy numerosas, se apoyaban unas contra otras, organizándose en calles o callejones (este modelo es el típicamente árabe). A la medina se sumaban varios arrabales. Contaba con abundante agua potable: se han encontrado varios pozos construidos en ladrillo y brocales de cerámica en los patios, a veces con decoración rica de motivos florales. En las casas más cuidadas, también se nota la presencia de pavimentos, así como letrinas y desagües.
Otros, además, tenían jardincillos con andenes perimetrales, en algún caso regados mediante canales, o arcaduces, que llevaban agua desde el exterior de la casa. Uno de los jardines domésticos encontrados tenía 16 metros cuadrados.
Las fuentes árabes que describen la ciudad mencionan su abundancia en agua y una gran cantidad de jardines:
El mar rodea la isla de Saltés por todas las partes; en una de ellas, sólo está separada del continente por un brazo de mar [de escasa] anchura (...); por allí pasan sus habitantes para buscar el agua necesaria (...) Hay pozos de agua dulce, de donde se puede sacar agua sin descender mucho, y también hermosos jardines. Esta isla posee las especies más bellas de pinos, grandes pastos siempre verdes y fuentes de agua dulce; los lacticinios y las leguminosas son excelentes (...).
Al-Idrisi
El estudio arqueológico ha permitido conocer la compleja infraestructura hidráulica de la ciudad, dotada de una red de desagüe y otra de abastecimiento que seguían la red viaria. Los ciudadanos utilizaban el agua de sus pozos, como menciona al-Idrisi, para uso doméstico.
RECONSTRUCCIÓN DE UNA DE LAS MANZANAS EXCAVADAS CON LAS CALLES QUE LA DELIMITAN (ANDRÉ BAZZANA)
Las actividades industriales y comerciales de la ciudad se completaban con una agricultura rica, almunias, pastos y leguminosas en abundancia. Sin embargo, la metalurgia fue la actividad más importante de Saltés, siendo su situación geográfica lo que permitió su desarrollo. Además de constituir un puerto ideal, por estar en la confluencia de itinerarios fluviales y marítimos, la posición de Saltés hacía fácil el transporte del mineral y del combustible necesario para la fundición de los mismos. Las herrerías se localizaban en los lugares donde los vientos dominantes, de noroeste o de suroeste, protegían a la población del humo y de los sulfuros.
Futuras excavaciones (si es que alguna vez pueden llevarse a cabo) ayudarían a determinar las siguientes cuestiones
El paso de la antigüedad tardía a la época medieval (Saltés es uno de los pocos sitios donde puede haber existido una continuidad de poblamiento) y la definición del yacimiento antiguo (la factoría de salazón, el santuario o la población).
El estudio del urbanismo ortogonal de la ciudad, insólito en el mundo islámico, al que se debería sumar el de la ordenación del puerto, ya que este tipo de vestigios son prácticamente desconocidos en la Edad Media, excepto en el caso de Mahdia, en Túnez.
La definición de las características de un hábitat urbano no transformado en época cristiana y no posterior al siglo XIII.
El estudio de la metalurgia del hierro en época medieval. Saltés, situada en la desembocadura del Odiel y del río Tinto, pudo ser el último eslabón en la cadena de trabajo de este metal, siendo el primero la extracción del mineral en las minas de Rio Tinto.
De momento, Saltés no puede visitarse porque se encuentra en un paraje natural en el que está criando el águila pescadora, hecho éste, también de importancia ya que al parecer esto no ocurría en España desde hace 35 años. Sin embargo, es muy posible que a partir de agosto pueda volver a visitarse, previa solicitud en el “Centro de visitantes de Marismas del Odiel“, que se encuentra en Calatilla, aunque sólo está al descubierto una pequeña parte de la cuidad y desde hace un tiempo está casi todo tapado por la vegetación, pero sin duda, sería muy interesante acceder y poder disfrutarlo.